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jueves, 29 de mayo de 2008

SOBRE EL SENTIDO JURIDICO DE LOS DERECHOS HUMANOS

Faustino Gudin Rodríguez-Magariños

Doctor en derecho

Asesor jurídico de la Liga española de Derechos Humanos

Decía Pascal que todo tiene dos caras, y la filosofía oriental coincide ampliamente con este planteamiento cuando nos habla del yin y yang que nos viene a reflejar la dualidad de todo lo existente en el universo. Incluso hechos tan escabrosamente atroces, y negativos como el régimen nacional socialista nos marcan una estela positiva en la historia de la humanidad. ¿Por qué?

Fueron los siniestros campos de concentración del III Reich los que escenificaron el verdadero contenido de los derechos humanos. Anteriormente, al ser vividos como algo cotidiano parecían escondidos de cara a los ojos del ciudadano, pero dichas monstruosidades manifestaron abiertamente, el contraste reveló tanto la existencia de los Derechos Fundamentales como la necesidad de su protección.

Autores como el filósofo y jurisconsulto Radbruch modulan antiguos posicionamientos puramente positivistas y asépticos para aceptar esta nueva categoría. Lo que de verdad importa en los derechos humanos es la perpetua necesidad de proclamar su existencia y, tras ella, su encarnada defensa, porque su amparo es la salvaguardia de la dignidad del hombre. Y lo que no importa en absoluto es la justificación personal que dé cada uno a su existencia que dependerá de su ética y de sus íntimas convicciones.

Mas los derechos humanos no deben ser entendidos como meras libertades negativas (inviolabilidad del domicilio, defensa de la libertad de opinar y de profesar una religión, a no ser detenido arbitrariamente por la autoridades) dichas derechos humanos aunque básicos sólo representan un contenido muy limitado de su esencia. Muchos gobernantes quieren reducir su contenido a este mero aspecto negativo, reduciéndolos a mera libertades formales porque, entre otras cosas, no generan ningún gran esfuerzo ni administrativo ni económico. Con esta visión, las autoridades se limitan a garantizar un status quo, un espacio meridiano de libertad formal.

Tan importantes como los anteriores, existen otros derechos humanos positivos que son un corolario a la dignidad humana (el derecho a tener una vivienda digna, a poseer un trabajo, al acceso a la educación, a una cobertura sanitaria y de Seguridad Social).

Lógicamente, el esfuerzo para alcanzar la plenitud en esta esfera es mucho más complejo que en la primera barrera de defensa, pues obliga a los Estado y a los ciudadanos que lo conforman a una perpetua labor para que la dignidad humana sea algo material.

Los derechos humanos sólo alcanzan su cometido cuando sirven al hombre. Decía el Nuevo Testamento que no se hizo "el hombre para el sabath, sino el sabath para el hombre" o lo que lo mismo no se hizo el hombre para servir las instituciones y el Derecho sino al revés.

Los que estamos comprometidos con al defensa del los derechos humanos lo estamos con la protección del hombre en su plenitud; tanto como ciudadano contemplado aisladamente (uti singuils) como socialmente (uti socius). Y nuestra lucha sólo cesará cuando "todos" (y especialmente los desprotegidos: tullidos, discapacitados, enfermos, alienados, ancianos, indigentes y demás desheredados de la fortuna) estén en condiciones de vivir en dignidad, en igualdad de condiciones con los demás.

jueves, 3 de abril de 2008

Dia internacional de los Derechos Humanos



Día Internacional de los Derechos Humanos


10 Dic 2007


06:10


Tags: derechos humanos


FRANCISCO JOSÉ ALONSO RODRÍGUEZ


En 1948, se creó la base jurídica del siglo XX en materia de derechos humanos: la "Declaración Universal de Derechos Humanos", debiendo ser el ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. El concepto de derechos humanos precede en el tiempo a las Naciones Unidas; sin embargo, fue necesaria la fundación de este organismo para que la idea obtuviera reconocimiento formal y universal.


Esta Declaración se aprobó el 10 de diciembre e 1948 y desde entonces se observa este día como Día de los Derechos Humanos. La Declaración está compuesta por 30 artículos que no tienen obligatoriedad jurídica aunque por la aceptación que ha recibido por parte de los Estados Miembros de Naciones Unidas, poseen fuerza moral.


El día 10 de Diciembre celebramos, un año más, el Día Internacional de los Derechos Humanos. Para todos los defensores de los derechos humanos supone un profundo dolor y aflicción comprobar que se continúan violando manifiestamente estos "Derechos Universales" a causa de la pobreza, los conflictos, el terrorismo, la violencia, los prejuicios y la mala gestión de los asuntos públicos.


La Declaración Universal de los Derechos Humanos ha sido, durante 59 años, la esperanza de nuestra sociedad por conseguir vivir en un mundo justo, en el que la violencia, la pobreza y la discriminación fueran excluidas de nuestras raíces y en el que el futuro de nuestros hijos no se viera amenazado por una sociedad sin alma. En el 59º aniversario seguimos con la misma ilusión por conseguir nuestro objetivo de edificar una sociedad más libre, equitativa y democrática.


En este día debemos pensar en la cooperación internacional como solución a los problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, así como en el estímulo del respeto a los derechos humanos, también a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión.


La defensa de los derechos humanos es responsabilidad de todos nosotros. Todos nosotros debemos ser defensores de los derechos humanos. Todos y cada uno de nosotros debemos confirmar el compromiso para desempeñar un importante papel en la creación de un mundo en el que se respete la dignidad intrínseca, la igualdad y los derechos inalienables de todos los hombres.


A pesar de los compromisos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Conferencia de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Viena (1993) y su Programa de Acción subrayan la naturaleza universal de los derechos humanos y la necesidad de luchar contra todas las formas de racismo, discriminación, xenofobia e intolerancia. Igualmente destacan los derechos de las mujeres, los niños, las minorías y los pueblos indígenas. En esta conferencia Internacional la Delegación Española recializamos una gran labor bajo las siglas de la Federación Española de Derechos Humanos. No quiero olvidar en este día a Julián Palacios, director de la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores, que trabajó con intensidad desde sus puestos diplomáticos en estos temas, y que por desgracia hoy ya no está entre nosotros.


La "Universalidad" de los derechos humanos continúa siendo un aspecto formal, más que una realidad en el mundo actual, ya que las desigualdades y las injusticias contra las mujeres y niños son demasiado frecuentes, al igual que ocurre con la discriminación racial.


Los Derechos Humanos son fundamentales para conseguir estos objetivos, sin ellos no podemos vivir como hombre o mujer: nos resultan esenciales, en tanto que seres humanos. Lejos de ser un tema sólo para filósofos o juristas, deben ser de estudio obligado para todos, por lo que deben ser tratados con transparencia y sencillez en todas las naciones. Es nuestra obligación conocer cuáles son nuestros derechos y exigirlos en cualquier parte del mundo.


El objetivo que se desea alcanzar es el de reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, de naciones grandes y pequeñas.


Francisco José Alonso Rodríguez es Presidente Nacional de la Liga Española pro Derechos Humanos


Ilustración de Patrick Thomas